Saco una piedra y meto un poema. Saco otra piedra y meto una flor. Saco otra piedra más y meto tus besos. Estoy vaciando esta vieja maleta de todo lo que me está lastrando y la estoy llenando de mí, de mi mundo, de lo que soy, de lo que dejé de ser.
Cada día, mi querida maleta pesa menos, pero está más llena de cosas que de verdad importan. Están quedando fuera las dudas, las frustraciones, los temores, las piedras. Ahora encuentro dentro palabras preciosas, imágenes que siempre querré tener cerca, conversaciones, abrazos, caricias. Pero también hay camino, esfuerzo, trabajo. No todo es felicidad, pero sí que todo soy yo. Todo forma parte de mí.
A veces me asomo en mi vieja maleta, con cuidado de no caerme dentro y perderme. Rebusco en su interior y me encuentro a mí mismo. Al que soy ahora. Al que fui un día. Al que seré.